6 mitos de las zapatillas de puntas desaparecidas

La mayoría de las jóvenes bailarinas sueñan con llegar algún día a las puntas. Las zapatillas de punta son hermosas, nuevas y brillantes, y las bailarinas de tacón de punta tienen un aspecto de otro mundo, elegante y etéreo. Pero algunas jóvenes bailarinas pueden estar asustadas o nerviosas por ir en puntas debido a los mitos y conceptos erróneos sobre el trabajo en puntas. Aquí aclaramos 10 mentiras sobre el trabajo de puntas y descubrimos la verdad.

1. Las puntas son de madera o cerámica

VERDAD: Puede que sean duras, pero las puntas no están hechas de madera. Las zapatillas de punta suelen estar hechas a mano con muchos materiales: capas de tela y pegamento, cubiertas de satén, con una suela de cuero duro. Cuando el pegamento se seca, se vuelve duro y proporciona la rigidez y el apoyo. Sin embargo, por muy duras que sean, son más flexibles que la madera, lo que permite que los pies rueden hacia arriba y hacia abajo, mientras se sostienen en punta.

2. En cuanto cumpla los 12 años, estaré lista para hacer puntas

VERDAD: No hay una edad general en la que los bailarines estén preparados para hacer puntas. Depende totalmente de la fuerza, la técnica, la frecuencia de estudio y la aprobación del profesor o del médico. No te desanimes si tu amiga se pone las puntas antes que tú, sino que trabaja duro, no te rindas y demuestra a tu profesor que tú también estás preparada.

3. Mi bailarina favorita lleva zapatillas de punta de la marca “x”, así que yo también quiero llevarlas

VERDAD: La marca, el estilo y el ajuste de tus zapatillas de punta es una decisión muy individual. El cuerpo y los pies de cada bailarina son diferentes y tendrán distintas necesidades en cuanto a las puntas. Lo mejor es que acudas a un profesional de las puntas para que te asesore y te haga una sugerencia informada sobre qué puntas son las más adecuadas para ti.

4. El trabajo de puntas dañará mis pies y dedos

VERDAD: Puedes tener unos pies sanos, limpios y de aspecto “normal” como bailarina de puntas. Se trata de cuidar los pies, tanto dentro como fuera del zapato. Las afecciones de los pies, como los juanetes y las ampollas, tienen diversas causas. A veces, los juanetes son hereditarios. En algunos casos, los juanetes y las ampollas se deben a unas zapatillas de punta mal ajustadas, a unas zapatillas demasiado pequeñas o a una alineación incorrecta en punta.

Algunos productos, como las almohadillas para juanetes (disponibles en cualquier farmacia), los espaciadores y las puntas de gelatina, pueden ayudar a aliviar la presión y la fricción en las articulaciones de los dedos y los juanetes.

Sin embargo, ten cuidado de no sobrecargar los dedos de los pies, ya que eso sólo ejercerá más presión sobre ellos. Y practica también una buena higiene de los pies. A veces, un baño de sales de Epsom o un baño de hielo para los pies es la mejor manera de terminar un largo día de baile.

5. Los hombres no pueden bailar en puntas

VERDAD: Aunque el trabajo en puntas se dejaba originalmente en manos de las mujeres, hoy en día muchos hombres bailan en puntas. Algunos dirían incluso que ciertos pasos -pasos itinerantes como los giros piqué y los chainés, por ejemplo- son a veces más fáciles de ejecutar en punta para un hombre que para una mujer. Y algunos bailarines masculinos están rompiendo el molde y actuando en papeles femeninos en algunas de las principales compañías de ballet.

6. Una vez que has hecho puntas, puedes ponerte de puntillas sin las zapatillas de punta

VERDAD: Las zapatillas de punta están diseñadas específicamente para cubrir los dedos de los pies y sujetar el pie cuando se está en punta. No es aconsejable ponerse de puntillas con cualquier otro zapato (o descalzo) que no esté especialmente diseñado para sostenerte en esa posición.

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